La culpa de descansar

Cada que platico con mamás en alguna reunión, fiesta infantil o con mis clientas escucho un comentario constante y recurrente: «Es que ando como loca todo el día» Trabajando, arreglando casa, llevando a los niños a cuanta clase se nos ocurre, la tarea, el pediatra, uffff

Sólo de platicarlo nos cansamos… Pero he notado que es como una manera de «presumir» todo lo que hacemos pero disfrazado de queja. Es como una situación para pertenecer o incluso para competir, a ver quién hace más cosas, quién va a más lugares en menos tiempo.

 

 

Y esto es más desgastante todavía. Pero más allá de este fenómeno raro que yo he notado, hay que decirlo, es una realidad que tenemos muchísimas responsabilidades y que además nos gusta y disfrutamos hacer lo mejor que podemos por nuestras familias.

Pero a veces, un día cada mes o cada dos meses, por las mañanas mientras te tomas tu café, revisas tu agenda y no hay nada, haces un repaso mental de todo lo que tenías que hacer y ya lo hiciste todo. Te das cuenta que no tienes «nada que hacer» y primero no lo crees, es un estado de incredulidad total en el que además buscas y vuelves a buscar esperando encontrar alguna actividad que requiera tu atención.

Y entonces empiezas a crearte actividades, esas que siempre están hasta el fondo de la lista: arreglar el cajón de los calcetines, tirar la medicina que ya caducó, y un largo etcétera.

Pero nunca pasa por nuestra cabeza tirarnos en la cama a plena luz del día para no hacer nada. Es impensable, es imposible!! Si soy una súper mamá trabajadora que TODOS los días tiene agenda llena y nunca alcanza el día para todo lo que tiene que hacer.

Nosotras mismas nos decimos que el descanso es un lujo que no podemos tener. Pero lo necesitamos!!! No sé si a ustedes les pasa, pero después que mis hijos se duermen, se duerme mi esposo y todo está en silencio, veo todas las redes sociales, veo la tele, o leo un libro y trato de prolongar ese momento de soledad lo más que se puede,  y resulta que ya se hicieron 12:30 de la noche y no he descansado. Y así día tras día, entonces cuándo descansamos?

El descanso es tan importante como la actividad,  es fundamental para nuestra salud y nuestra salud es básica para que nosotros podamos seguir funcionando y realizando todas nuestras actividades.

Así que cuando descubres ese día que increíblemente no tienes que hacer nada, como me ha pasado a mí hoy, ¡APROVÉCHALO! El mundo no dejará de girar, el hecho de quedarte descansando en pijama un sábado, un lunes o el día que sea sólo te hará sentir mejor, disfrútalo y no te sientas culpable, porque mañana empezará nuevamente la locura.

¿A ustedes les pasa o sólo a mí? Muchas gracias por leerme y agradezco sus comentarios, siempre

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Showing 3 comments
  • Perla
    Responder

    Increíblemente cierto, el tomar una siesta durante el día se vuelve impensablemente culposo… y más aún si hay trabajo esperando, pero es totalmente cierto necesitamos descansar y relajarnos de ve en cuando para seguir funcionando. Gracias por compartir y hacernos conciencia. Saludos.

    • iliana
      Responder

      Claro!! Hay que escucharnos y respetar lo que nuestro cuerpo nos dice, los mensajes que nos manda. Gracias Perla por escribir!!

  • Yola
    Responder

    Muy cierto

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