Tú no eres de aquí, verdad? O «De las peripecias de una chilanga en Saltillo»

Hace exactamente 3 años que llegamos a vivir a Saltillo, Coah. Llegamos con miedo, incertidumbre pero abiertos y con muchas expectativas de lo que sería nuestra vida en «provincia». Las expectativas han sido ampliamente superadas aunque no fue fácil al principio adaptarnos  a las costumbres, el modo de ser y de pensar, hasta el lenguaje.
Esto no pretende ser una crítica, es solo la narración de lo que como chilanga me gustó, no me gustó o me sorprendió al llegar a esta ciudad.
1. Y tu vas al súper, o al HEB?
Pues de este lado de la República Mexicana no existe la tan arraigada Comercial Mexicana, así que había que hacer el súper y por supuesto que fue el primer encontronazo con mi nueva realidad.
Acababa de abrir el HEB de la zona Norte de la ciudad, así que llegué y me di cuenta que nadie se estacionaba en los lugares para discapacitados, lo cual me pareció una maravillosa señal de respeto. Yo dije, esto esta muy cerca de EUA seguro que hay mas cultura. Pero acto seguido, al intentar estacionarme, me doy cuenta que todas las camionetas (desde minivans hasta la Cheyenne) ocupaban dos lugares, lo que da como resultado que los cajones de estacionamiento de cualquier lugar público solo podrán ser usados en un 75%.

2. La carne asada es un acto sagrado.
Siempre hay algún alma caritativa que se compadece de los recién llegados, así que pues nos invitan a la carne asada en sábado. Lo primero que pienso es: que padre, ya no voy a hacer comida!
Así que mi marido cuelga y me dice: s donde vamos a comer? A lo que yo respondo, pues que no vamos a ir a la carne asada?
Pues si, pero empieza a las 8:00 de la noche
Y a esa hora vamos a comer carne?!!! Pues si!
Al llegar a la carne asada, pues saludamos, nos presentamos, y nos dividimos. Me explico mejor: las mujeres están en la cocina picando cebolla, haciendo guacamole; y los hombres poniendo el carbón y prendiendo el fuego. Los hombres y las mujeres pasan separados cada quien en su grupo toda la velada.
Los señores alrededor del asador y las mujeres «echando el chal»

3.- Las mamás de la natación.

Como una manera de continuar con las actividades que hacían mis hijos decidimos inscribirnos a un club deportivo y seguir con sus clases de natación. Ahí conocí a las primeras saltillenses. La primera que me habló a los 5 segundos me dijo, «tu no eres de aquí. verdad?» AAAAgghhhh pues en dónde se me notaba???!!! jajajaja pues en TODO.

Esta primer saltillense que me habló definitivamente no es muy típica, porque me habló esa primera vez, y la siguiente vez que nos vimos me saludó!!! (Aclaro, no toda la gente que conoces y con la que platicas te saluda a la siguiente vez que te encuentra).

Y no sólo eso, se ha convertido en una de mis más grandes y queridas amigas de quien he aprendido muchísimas cosas, entre ellas, el siguiente punto

4.- En Saltillo se lleva a cabo cada año en el mes de junio una carrera de 21 km (medio maratón), esto aunado a otros factores, permiten que en esta ciudad haya una cultura de ejercicio y actividad física muy importante. Todas las mañanas y tardes se ven personas corriendo.

Pero más allá de eso, vi de cerca que si quieres tener un cuerpazo bello y saludable, hay que hacer ejercicio TODOS los días, aunque hayan cerrado el club, aunque esté a 3 grados, aunque esté a 30 grados. Eso y cerrar la boquita y comer poquito, no hay más…

5.- Los martesitos, juevesitos, miercolitos….

También hay una vida nocturna muy activa toda la semana, lo cual está muy padre… Pero hay una costumbre que a mi me pareció curiosa cuando llegamos porque hay acuerdos entre las parejas en las que ella sale los martes con sus amigas a cenar o tomar una copa, y él sale los jueves, o bien, un miércoles sale ella y al siguiente miércoles él. Obviamente no es una regla, pero sí es muy común.

6.- Las personas del norte no son complicadas, te dicen las cosas como van:

Ejemplo: Mamá chilanga hablando con su amiga chilanga

-Hola amiga, cómo estás?

-Muy bien y tú?

– Pues fíjate que tuve un problema súper grande, venía en camino y un microbusero se atravesó horrible, ya sabes cómo manejan. Y pues me frené súper duro y alguien se me estampó atrás, nada grave afortunadamente, ya le hablé al seguro, pero se van a tardar una hora en llegar ya sabes que el tráfico está horrible, y ni modo de irme así… Y pues te hablo para molestarte, quiero saber si no es mucha molestia que recojas a los niños en la escuela. Me da mucha pena, pero de veras que …

-No te preocupes amiga, que mala onda ojalá que lo resuelvas pronto, pues déjame ver… Porque voy un poquito tarde también, ahorita llegando te hablo…

Ejemplo mamá norteña hablando con su amiga norteña

-Qué onda amiga, cómo andas? Qué crees traigo un ped… y no puedo recoger a los huercos, puedes recogerlos y llevarlos a mi casa?

-Si wey, no hay ped…

FIN, eso es todo, sin más explicación!!! Y además sabes que aunque esté ocupada te va a ayudar, siempre, te va ayudar. Esto es resultado de un sentido de comunidad, todos se conocen o conocen a alguien que los conoce.

Es una comunidad que se ha vuelto cerrada supongo que por instinto. La industria ha traído a mucho foráneo (como yo) y eso de pronto puede ser difícil. Sin embargo, una vez que te abren su vida y su círculo, te abrazan y te hacen parte de su familia. Ya seas Esposa desesperada o de la Vela perpetua (quien entendió, entendió)

Mis hijos han pasado tres años en los que han podido hacer amigos, andar en bicicleta y trepar árboles, (algo impensable para los niños del DF y zona metropolitana). Hacer pijamadas y jugar los viernes en casa de amigos. Vivimos centrados como familia, con más tranquilidad, sin tráfico, sin contaminación. No sabemos cuánto más vaya a durar, pero por lo pronto ya tenemos acento saltillense, nos encanta la carne asada y estamos felices viviendo aquí.

 

Recommended Posts

Leave a Comment